Cruce Atlántico desde el Caribe: Antigua-Azores

Quiero contar una historia, bueno en realidad lo que quiero es anunciar una historia…la de Pau, un buen amigo.

A principios del mes de diciembre me llamó Pau. Nos habíamos conocido este veranos durante un curso de PER  a bordo de los que habitualmente imparto en Baleares. Rápidamente congeniamos y advertí que le había picado el veneno…esto de navegar le había gustado. Después de bastantes años dedicado al mundo de la enseñanza, uno diferencia rápidamente aquel alumno en que la navegación se convertirá en una actividad más, y aquel otro que se va a enganchar irremediablemente.

Algo sobresaltado me comentó que había tenido la idea de cruzar el atlántico a vela y me preguntaba mi opinión al respecto. Me confesó que le haría mucha ilusión pero dudaba de si estaba realmente preparado para una aventura de este calado…Mi contestación fue rotunda: Es más importante tu APTITUD que tus conocimientos, qué lógicamente aún son iniciales. Pau es una persona dinámica y con un gran espíritu aventurero que no pasa desapercibido. Por otro lado, a nivel de convivencia es un 10, y eso en una travesía de este tipo es fundamental.

navegando de ceñida en un maxiAlgunos de los barcos con los que contamos habitualmente ya estaban en el caribe y otros en ruta, por lo que las posibilidades de enrolarse en uno eran complicadas. De repente me acordé que un compañero nuestro estaba cerrando una posible colaboración con los chicos de Fuerteventura que gestionan el Fisher & Paykel, un Maxi de 83′ histórico que quedó segundo el la Edición del 90 de la Whitbread (hoy Volvo Ocean Race). Rápidamente llamé a Kino Quiroga, una leyenda de la vela oceánica en nuestro país. Kino y su Maxi estaban en el Caribe, concretamente en Le Marin (Martinica) a punto de situarse en la isla de Antigua para afrontar el regreso a Canarias. ¡Habían realizado su singladura atlántica desde Las Palmas de Gran Canaria participando en la ARC y habían tardado sólo 12 días!. Eso nos daba una idea de lo rápido que es este Maxi.

Pau no dudó en confirmar su participación en esta increíble empresa. El aliciente ahora era doble: cruzar el atlántico a vela, y realizarlo en un velero histórico como este.

La verdad es que nos moríamos de envidia pensando en lo que Pau iba a vivir en tan sólo uno días. El único requisito que le pedimos fue que nos escribiera un Post a su regreso.

El día 31 llegaron a la isla de Faial en Azores después de 14 días donde las condiciones de mar y viento habían sido muy duras con un mar arbolado, y rachas de viento superiores a los 50 nudos. No obstante, Pau ya nos ha dicho en un escueto mensaje: ¡Ha sido una experiencia increíble!… y quiero mas!

Estuvieron en el famoso Bar de Peter donde recalan todos los marinos que cruzan el atlántico y nos podemos imaginar el monacal y abstemio fin de año que pasaron…

A la espera del Post de nuestro amigo Pau, ahora super navegante oceánico, nos recreamos con algunas fotos y videos que nos ha regalado.