Esperando los alisios…

Un año más cientos de barcos esperan su oportunidad para cruzar el atlántico durante la época más propicia que comienza de mediados de noviembre hasta finales de enero aproximadamente.

Algunos lo harán por primera vez y otros repetirán la experiencia, pero incluso estos últimos, no dejarán de experimentar esa sensación que se sitúa en una linea entre la emoción y la incertidumbre. Cruzar el charco es aún una de esas grandes aventuras que cualquier persona aficionada a la navegación con un mínimo de preparación y sobre todo mucha actitud positiva, puede acometer.

Cuando nos preguntan que és lo más difícil de cruzar el atlántico siempre respondemos de manera contundente: «la actitud». Hemos compartido singladuras con tripulantes, incluso alumnos de nuestra escuela con muy poca experiencia interesados en cruzar, y a todos ellos les hemos comentado lo mismo. Los veleros que cruzan el atlántico pueden hacerlo de manera autónoma con la tripulación profesional que cada uno de ellos tiene asignada. A los tripulantes no se les exige experiencia pero sí actitud, un actitud positiva para poder convivir durante unos veinte días aproximadamente a bordo de una embarcaicón en la que sólo verán agua a su alrededor y tendrán que convivir con otros compañeros, seguramente de procedencias distintas, con diferentes niveles de formación náutica y social,  y con gustos y aficiones seguramente también distintas. El secreto de la buena convivencia no es potenciar la diferencia, sino saber empatizar a pesar de esas diferencias. Saber ceder y saber compartir, a la vez que se acepta sin paliaticos el liderazgo del patrón.

 

Cuando un futuro tripulante atlántico nos pregunta por el resto de compañeros siempre le sugerimos que se preocupe por conocer al patrón. Él será el responsable no sólo de la seguridad de toda la tripulación y la embarcación, sino también de que fluya la convivencia y la harmonia. Por supuesto que será importante saber la experiencia del patrón en travesías similares, su currículo profesional, y sobre todo su capacidad de manejar tripulaciones.

 

Esta temporada 2019 tenemos varias embarcaciones con tripulantes Nautic Ocean llenos de ilusión por cumplir ese sueño de aventura y libertad:

  • La Rebeldía. Un North Wind 68 que participará en la ARC 2019 desde Las Palmas de Gran Canaria y con destino a Santa Lucía haciendo escala en Mindelo – Cabo Verde.
  • Ibero Uno. Un precioso velero oceánico Vagabond 56 que zarpará desde Lanzarote donde mantiene su puerto base con destino a Tórtola en las British Virgind Islands.
  • Bali 5.4. Un lujo de catamarán nuevo de este 2019 que zarpará desde Las Palmas de Gran Canaria con destino Tórtola donde también tiene su base de invierno.

¡A todos ellos, un año más les deseamos los mejores vientos y muy buena proa!

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